Estudiar a la competencia

La competencia está ahí fuera, y debes estar agradecido porque va a ser tu mejor maestro. Gracias a la competencia descubrirás el mercado y a tu cliente. Vamos a estudiar a la competencia.


Si aprendes mejor leyendo aquí tienes la transcripción del video


Todos los negocios tienen competencia. Tu competencia son todos aquellas empresas y particulares que resuelven el mismo problema que tú, aunque no lo hagan de la misma forma.

Tus competidores marcan el ritmo del mercado por eso es importante que los estudies y los tengas presentes.  Pero ¿sabes identificar a tu competencia? ¿sabes con quien compites para lograr vender tu producto o servicio?

Compites con:

  • El mundo online, con toda la variedad de oferta que eso significa. Desde Amazon a la web de venta de alguien que trabaja desde casa son tus competidores.
  • Compites también con las grandes superficies, los centros comerciales y los hipermercados, mega empresas que ofrecen una variedad de oferta inabarcable y precios bajos.
  • Compites con el pequeño comercio que tienes a la vuelta de la esquina, la mayoría de ellos expertos en su área que llevan años trabajando y sirviendo al cliente y que conocen los mejores proveedores.
  • Compites también con los tutoriales de internet de  “Hazlo tú mismo” e incluso con algún blog.

Da igual la idea de negocio que tengas, ya existe alguien que cubre esa necesidad en el mercado
y es importante que sepas cómo lo hace y cuanto cobra por ello.

Cuando tenemos una idea de negocio tendemos a pensar que es única, sin embargo, cualquier idea que llevamos al mercado de una manera u otra ya existe.

Te preguntarás ¿No hay ideas innovadoras y disruptivas, ideas únicas? Claro que sí, las ideas innovadoras son modificaciones de ofertas que ya existen.

Por ejemplo, Nannify es un servicio de niñeras a domicilio que tiene mucho éxito. Su innovación es la profesionalización y digitalización. Ofrecen un servicio de cuidadoras profesionales y además sustituyen el boca a oreja y las recomendaciones entre mamás y papás por la valoraciones y testimonios en una web. ¿Es una empresa innovadora? Completamente,  pero ¿es una idea única y disruptiva? No. Es una variación y adaptación de un modelo que ya existe, y eso ha sido pieza clave para tener éxito. Si nunca hubieran existido las niñeras y las clases extraescolares Nanify no habría funcionado o habría necesitado mucho más trabajo.

Si tienes una idea disruptiva que no tiene ningún tipo de competencia directa es momento de que se enciendan todas tus alarmas. No tener competencia no es bueno, porque entre otras cosas implica que:

  • Si no tengo competencia no tengo nada en lo que inspirarme, ni en éxitos ni en errores.
  • Si no tengo competencia, no hay mercado, tengo que crear ese mercado o educarlo y para eso hace falta mucho dinero. Eso solo es una opción para las grandes compañías.
  • Si no tengo competencia, ¿Cómo sabré donde encontrar proveedores, materiales o trabajadores cualificados? Seré el primer negocio en abrir camino. Eso cuesta mucho tiempo, mucho esfuerzo y mucho dinero.

A partir de ahora amarás a tu competencia sobre todas las cosas:
Porque son tu fuente de inspiración e información más importante.

Estudiar a la competencia te abrirá muchas puertas. Gracias a otras empresas y pequeños negocios que se dedican a lo mismo que tú podrás conocer:

  • Las tarifas que marca el mercado
  • Aprenderás a crear paquetes de venta atractivos para atraer clientes.
  • Aprenderás las características del modelo de negocio, es decir, de donde vienen los ingresos de esta empresa que estás montado.
  • Podrás probar sus diferentes formas de pago y así elegir luego la que más te guste.
  • Tomarás como referencia su Política de devoluciones, envíos, reclamaciones, garantías…e incluso su política de cookies para redactar las tuyas.

La competencia te enseñará cómo es el el público al que te diriges, que edad tiene, como prefiere pagar, donde vive… te enseñará qué mensaje utilizar para llamar su atención, atraerlos y dirigirlos a la compra.

Aprenderás, gracias a la competencia, como hacen los expertos las campañas de marketing, en qué fechas las lanzan, con que imágenes, mensajes…

Conocerás como funciona la logística, ese paso que hace posible que tu producto salga de tus almacenes (o del salón de tu casa) y llegue a manos de tu cliente.

Gracias a la competencia conocerás las compañías de envíos con las que trabajan y sus precios, el tipo de embalaje, las características de su entrega a domicilio.

Las empresas con las que compites te enseñarán como fidelizan a sus clientes, es decir, como mantienen el contacto con el cliente que ha comprado una vez para invitarlo a comprar de nuevo.

Te inspirarás en la competencia para diseñar tu página web, porque necesitas una web corporativa y tú no eres diseñador profesional. Tu competencia pagó a un profesional o a un departamento entero de profesionales para que diseñaran la página en la que tú ahora te vas a inspirar para mandar un mensaje claro y atractivo a tus clientes.

Incluso aprenderás de la competencia a preparar el futuro organigrama que tu empresa necesitará cuando crezca.

Es por eso que amarás a tu competencia sobre todas las cosas
y comprarás o contratarás sus servicios para ver cómo funcionan.

Porque para poner en marcha un negocio  de forma profesional es importante conocer a los expertos, inspirarnos en ellos e imitarlos, sin copiarlos.


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Las grandes empresas cuentan con recursos de los que tú no dispones para atraer a tu potencial cliente.  Esos recursos y la ley de transparencia que impera en el mundo digital y en la atención al cliente están ahora de tu parte.

Estas grandes empresas han invertido mucho tiempo y dinero en desarrollar negocios y posicionarse en el mercado. Disponen de departamentos especializados o han contratado a diseñadores, publicistas, fotógrafos, media marketers, community managers… para realizar el trabajo que tú, en la mayoría de los casos, vas a hacer solo o sola, sin contratar a nadie. Inspírate en el trabajo de las grandes compañías para acelerar los procesos de creación y lanzamiento de tu negocio.

Dentro de tus rutinas de trabajo es imprescindible que incluyas la de estudiar a la competencia: es importante estar al día sobre los nuevos productos o servicios que ofrecen, las subidas y bajadas de precios, nuevas estrategias de captación, mejoras en las opciones de pago…

Acabas de conocer a tu maestro.
Tu competencia es tu guía y tu inspiración, pero también es un paso duro.

Estudiar a la competencia es un paso duro porque descubrirás que:

  • Hay decenas o miles de empresas que venden productos similares a los tuyos.
  • Hay empresas que llevan años en el sector del mercado en el que tú estás por entrar.
  • Los precios de productos, muchos de ellos directamente del fabricante al cliente, son muchos más bajos de los que tú puedes ofrecer.
  • Hay decenas o cientos de páginas de venta como la tuya, hechas por profesionales y muy posicionadas.
  • Descubrirás que hay grandes superficies que venden los mismos productos que tú quieres introducir en el mercado y que lo hacen de una forma mucho más barata y atractiva.
  • Cuando empieces y veas la calidad de contenidos, videos y fotografías te sentirás, inicialmente, incapaz de alcanzar este nivel de profesionalidad.

Estudiar la competencia es duro. Si vas a emprender no utilices la falsa técnica del avestruz, no ocultes la cabeza en la tierra por miedo, no comiences un negocio sin saber a qué te enfrentas y lo que te rodea. Dedica a estudiar tu competencia varios días antes de dar ningún paso en tu nuevo negocio.

Recuerda una premisa “A veces el éxito está al lado del plan B”. Es probable que después de analizar en detalle a la competencia empiecen a surgirte ideas y veas oportunidades para mejorar tu producto- Quizás descubras un público potencial, o un tipo de embalaje que lo puede cambiar todo o una garantía en la que nadie ha pensado. Estudiar a la competencia es, en todos los sentidos, una fuente de inspiración.