Estudiar a la competencia

La competencia está ahí fuera, y debes estar agradecido porque va a ser tu mejor maestro. Gracias a la competencia descubrirás el mercado y a tu cliente. Vamos a estudiar a la competencia.


Si aprendes mejor leyendo aquí tienes la transcripción del video


La competencia es todo aquel que resuelve el mismo problema que tú, aunque no sea de la misma forma. Son tus competidores en el mercado:

  • El mundo online, con su oferta inabarcable.
  • Las grandes superficies, y su reinado de precios bajos.
  • El pequeño comercio a la vuelta de la esquina, y sus proveedores experimentados.
  • Los tutoriales de internet “Hazlo tú mismo”.

Cualquier idea de negocio que tengas tiene ya un sustituto en el mercado. ¿Existen ideas innovadoras y disruptivas? Sí, son modificaciones de productos ya existentes.

Si tienes una idea disruptiva que no tiene ningún tipo de competencia directa es momento de que se enciendan las alarmas. No tener competencia implica:

  • No tengo competencia en la que inspirarme, ni en sus éxitos ni en sus errores.
  • No hay mercado, tengo que educarlo o crearlo y hace falta mucho dinero para ello. Eso es opción para las grandes compañías.
  • Los proveedores, materiales, personal preparado… vas a tener que abrir camino. Eso cuesta mucho tiempo y mucho dinero.

Amarás a tu competencia sobre todas las cosas:
Porque son tu fuente de inspiración e información más importante.

Estudiar a la competencia te permite:

  • Conocer tarifas del mercado
  • Paquetes de venta que manejan para atraer clientes y paquetes Premium.
  • Las características del modelo de negocio
  • Diferentes formas de pago.
  • Política de devoluciones, envíos, reclamaciones, garantías…
  • El público al que se dirigen.
  • Su mensaje.
  • Campañas de marketing
  • Proveedores, si venden productos de terceros.
  • Logística, las compañías de envíos con las que trabajan.
  • Sistemas de entrega a domicilio.
  • Embalajes.
  • Como realizan la fidelización del cliente, es decir, como mantienen el contacto con el cliente que ha comprado una vez para invitarlo a comprar de nuevo.
  • El diseño de su página, porque tú no eres diseñador profesional pero ello si pagaron uno o a un departamento entero de profesionales, en los que ahora te vas a inspirar.
  • Organigrama de la empresa.

Amarás a tu competencia sobre todas las cosas y comprarás o contratarás sus servicios para ver cómo funcionan y poder imitar todo aquello que tu negocio necesita para ponerse en marcha de forma profesional.


Las grandes empresas, que son tu competencia, cuentan con recursos de los que tú no dispones.  Esos recursos y la ley de transparencia que impera en el mundo digital y en la atención al cliente están ahora de tu parte.

Estas grandes empresas han invertido mucho tiempo y dinero en desarrollar negocios y posicionarse en el mercado. Disponen de departamentos especializados o han contratado a diseñadores, publicistas, fotógrafos, media marketers, community managers… para realizar el trabajo que tú debes hacer solo. Inspírate en el trabajo de las grandes compañías para acelerar los procesos de creación y lanzamiento de tu negocio.

Dentro de tus rutinas de trabajo es imprescindible que incluyas la de estudiar a la competencia: es importante estar al día sobre los nuevos productos o servicios que ofrecen, las subidas y bajadas de precios, nuevas estrategias de captación, mejoras en las opciones de pago…

Acabas de conocer a tu maestro. Tu competencia es tu guía y tu inspiración, pero también es un paso duro.

Estudiar a la competencia será un paso duro porque descubrirás que:

  • Hay decenas o miles de empresas que venden productos similares a los tuyos.
  • Hay empresas que llevan años en el sector del mercado en el que tú estás por entrar.
  • Los precios de productos, muchos de ellos directamente del fabricante al cliente, son muchos más bajos de los que tú puedes ofrecer.
  • Hay decenas o cientos de páginas de venta como la tuya, hechas por profesionales y muy posicionadas.
  • Descubrirás que hay grandes superficies que venden los mismos productos que tú quieres introducir en el mercado y que lo hacen de una forma mucho más barata y atractiva.
  • Cuando empieces y veas la calidad de contenidos, videos y fotografías te sentirás, inicialmente, incapaz de alcanzar este nivel de profesionalidad.

Estudiar la competencia es duro. Si vas a emprender no utilices la falsa técnica del avestruz, no ocultes la cabeza en la tierra por miedo, no comiences un negocio sin saber a qué te enfrentas y lo que te rodea. Dedica a estudiar tu competencia varios días antes de dar ningún paso en tu nuevo negocio.

Recuerda una premisa “A veces el éxito está al lado del plan B”. Es probable que durante tu exhaustivo análisis de la competencia encuentres oportunidades para enfocar el producto/servicio que tienes en mente o incluso cambiarlo por otro. Quizás descubras un público potencial, o un tipo de embalaje que lo puede cambiar todo o una garantía en la que nadie ha pensado. Estudiar a la competencia es, en todos los sentidos, una fuente de inspiración.